Capitulo 61

 

La albina abrió sus ojos observando fijamente el techo de la habitación, sus orbes se dirigen hacia el reloj que descansaba sobre su mesita de noche y un suspiro escapa de sus labios al ver la hora. 

Otro maldito día más.

Se coloca de pie con cierta pereza y su atención permanece sobre un zapato abandonado en la esquina de la habitación por unos largos minutos antes de resoplar con cierto aire de fastidio y por fin ir al baño, moja su piel limpiando cualquier rastro de sudor de su rostro y pronto encuentra su reflejo en el espejo, oscuras y desagradables ojeras adornaban su rostro, su cabello antiguamente arreglado era un completo desastre, señal de que hace tiempo no tenía un encuentro con el cepillo. Lavo sus dientes con movimientos lentos, escupe la crema y tras lavar con abundante agua, coloca el cepillo en su lugar. Con sus dedos peina su cabello hasta darle un aspecto no tan desagradable a la vista y sus cejas se arrugan en una mueca de desagrado al sentir sus orejas humanas.

Habían pasado meses y aún así no se acostumbra.

Al creer que ya tenía un aspecto decente, sale de su habitación y se dirige a la cocina, toma un plato y como es costumbre prepara su comida favorita, echando siempre el cereal primero y luego la leche como debe ser. Se sienta en un banquito y come su desayuno sin mucho animo como viene siendo desde hace tiempo.

Junto al marco de la puerta se apoya Inner cruzándose de brazos, niega al ver el semblante de Kelly y se acerca tomado asiento a su lado no sin antes tomar una lata de soda del refrigerador, con un pequeño movimiento destapa el embase antes de darle un trago, juguetea un poco con el objeto con sutiles movimientos escuchando el sonido burbujeante del gas.

—¿Piensas seguir así?

Sin respuesta, la albina lo mira de reojo antes de continuar en lo suyo y el azabache blanquea sus ojos con cierto fastidio. Ya habían pasado tres meses desde ese día y la albina no se atrevia a soltar palabra alguna de lo que sucedió entre ella y aquel que le venía causando más dolores de cabeza de lo necesario.

Kelly no quería colaborar y si ella no se dejaba ayudar a él solo le quedaba ver cómo su amiga se venía deteriorando con el paso del tiempo, comía si y ciertamente todavía sabía los conceptos básicos del higiene pero lo que alguna vez fue Kelly desapareció, como si fuera otra persona distinta a la que conoció.

—¿De verdad?

La albina le da un bocado a su comida sacando de quicio al azabache quien sujeta su muñeca antes de que pueda hacer otro movimiento, notando esto Kelly suelta el cubierto produciendo un sonido estridente al golpearse contra el suelo.

»No puedes seguir así —continua él— viviendo de esta forma tan... —Ni siquiera termina la frase, no se atreve a hacerlo por respeto a su amiga— Solo quiero ayudarte.

Finalmente enfoca su atención en su acompañante, Kelly le mira de arriba a abajo con un semblante inexpresivo que dejaba mucho que desear.

—Sueltame —habla por fin, su voz sonando algo ronca al no darle mucho uso a sus cuerdas vocales.

—Kelly...

—¡Dije que me sueltes! ¡Dejame en paz! —vocifera forcejeando contra el azabache— ¡No quiero saber nada de él!

En un arrebato toma el plato arrojándolo hacia Inner quien esquiva el objeto impactando este contra la pared quebrándose en mil pedazos. El alboroto llama la atención de Nicole quien rápidamente se asoma encontrando la escena presente.

—¿Que diablos hacen?

Aflojando su agarre deja ir a Kelly quien sin pensarlo mucho se aleja tomando rumbo hacia su habitación escuchándose segundos más tardes el sonido de un portazo. El azabache maldice antes de golpear la pared con furia contenida, Nicole resopló observando el desastre.

—Ya es la tercera vez este mes ¿Cuando vas a entender que no quieren que la molesten?

El más alto aprieta sus puños.

—Tu no estuviste ahí Nicole, no presenciaste lo que yo ví y ella se niega a decir que mierda fue lo que le hizo, ese maldito ha estado jugando al gato y al ratón con nosotros desde hace meses ¿Y para que? Esa es la gran pregunta.

La pelinegra se abraza a si misma y muerde el interior de su mejilla sin saber que decir, tenía un punto pero opinaba que eso no le daba derecho de seguir insistiendo a Kelly una respuesta que no le va a dar.

¡Por Dios, los platos no debían seguir pagando el precio! Y ella no sería eternamente millonaria toda la vida.

Nicole endereza su postura para luego buscar la pala y el cepillo y barrer los restos de vidrio concentrándose en su labor.

—Lo que sea que le haya pasado pienso que es problema de ella —comenta— si la sigues acosando así solo harás que menos quiera hablar del tema.

Termina su labor y deja los restos de vidrio en el basurero para luego dejar la pala y el cepillo en su lugar y sacudir sus manos, el azabache la observa con exceptisismo, desviando la mirada hacia otro punto de la cocina sin querer darle la razón.

—Solo quiero ayudarla... 

—Y eso está bien... Pero debes darle su tiempo Inner, tú y yo sabemos mejor que nadie lo que es afrontar una perdida.

Sin decir más la azabache se retira dejando a su primo en completa soledad, el azabache chasquea la lengua y despeina su cabello extrañando la sensación de sus orejas, su teléfono suena y pronto busca este observando la notificación de un mensaje y sus cejas se fruncen con amargura al saber lo que aquello significaba.




















Abre la puerta y sus ojos prontamente encuentran a las figuras de sus compañeros reunidos, el taller de Tails como siempre siendo el punto de encuentro, el pequeño rubio está concentrado en su laptop tecleando sin parar ignorando el bullicio de su alrededor, el líder del team hacia sus respectivos estiramientos para luego colocarse sobre la caminadora comenzando a correr segundos después con la esperanza de recuperar su antigua velocidad con netamente esfuerzo puro, Shadow blanqueo sus ojos, observando al peliazul desde su oscuro rincón alejado de todos como ocasionalmente hace.

Típico de emos.

—¿Todavía sigues con esa idea? —inquiere Inner sin mucho interés haciendo acto de presencia.

—¡Claro que si! —exclama enfocado en labor — Black está muy equivocado si cree que robando nuestras habilidades podrá pararnos ¡Y yo nunca me detengo!

—¿Porque no le pides a Tails que haga para ti unos airshues como los de Shadow? ¿No sería la solución más lógica? —opina Rouge sentada desde su sitio.

La máquina se detuvo en un movimiento brusco y Sonic le apunto con su dedo índice con una clara expresión de disgusto.

—¡Nunca! 

Y reanuda su caminar.

—¡Tsk! De todas formas tampoco sabrías usarlos —comenta el de tez morena compartiendo su desagrado por la idea.

Suficiente tenía con que fueran físicamente parecidos.

—¿Acaso crees que no podría? —se defiende el mencionado.

—Por supuesto —contesta provocándole.

Otra vez la máquina se detiene y Blaze cubre su rostro estresada al saber que Sonic y Shadow comenzarían a discutir como vienen haciendo desde hace tiempo. Siendo los integrantes más capaces del grupo en su tiempo, el verse limitados le estaba pasando factura, tanto físico como mentalmente y no solo a ellos, sino a todos.

—Deberias bajarle a tus humos, desde que termino tu última relación andas más amargado de lo habitual —escupe el peliazul con hostilidad.

—¡Repite eso!

—¡Basta! —grita Amy antes de que los otros dos comiencen una pelea— No estamos aqui para esto.

—Oye... ¿Por qué será que las relaciones de Shadow nunca funcionan? —murmura Alex desde una esquina— ¿Será alguna maldición? — insinúa divertida y pronto es silenciada por su cómplice, Summer niega pidiéndole con una seña que no suelte algún comentario imprudente frente al emo.

—A lo que venimos por favor —pide Inner aburrido del mismo cuento de siempre.

Tails cierra su portátil con un sonido que no pasa desapercibido para nadie y el rubio se coloca de pie acercándose a su mesa y tras apretar unos botones un holograma se muestra ante todos, Tails acomoda sus anteojos sobre su cabeza y se aclara la garganta para luego entrelazar sus manos detrás de su espalda.

—Sospechamos que este puede ser el posible escondite de Black Wolf —explica en pocas palabras— los chicos de la Assassin's academy tuvieron un encontronazo con él hace no mucho, aseguraron que se fue hacia esta dirección —señala un lugar en específico.

—¿Se encontraron con él? —indaga Silver— ¿Ellos acaso...?

—¿Perdieron sus habilidades? Si, no es que pudieran haber hecho mucho.

—Ellos eran los últimos que quedaban —murmuro Liz.

—Ice, Solaris, Winter y Golden kingdom... Todos ellos... —Blaze se cruza de brazos— ¿Cómo se supone que le hagamos frente?


Un silencio se formó en la habitación, para nadie era un secreto que ubicar a Black había sido más complicado de lo que esperaban, hace tres meses había desaparecido y las únicas señales que se habían obtenido de él era por aquellos que habían tenido el lamentable destino de encontrarlo llevando a muchos a vivir con la preocupacion por saber quien sería el siguiente.

Lo confuso de todo es que, Black no mataba, solo tomaba lo que quería y se iba, a diferencia de Star, él no se mostraba con esa característica agresividad que tenía ella, no... Black Wolf era más meticuloso y en parte vanidoso, no actuaba de forma impulsiva como lo hacía Dero en ocasiones, su aura se sentía diferente completamente diferente a lo que alguna vez fue el de cabello bicolor. El sonido metálico resonó en la habitación y pronto se concentran en la presencia de Knuckles, el pelirrojo se había mantenido en silencio durante todo este tiempo, continuando con su rutina de levantar pesas con la misma estúpida idea de recuperar su fuerza así como Sonic su velocidad. 

—No me importa que tan fuerte sea —habla tomando una toalla para luego secar su sudor— lo único que se es que ese ladrón de esmeraldas debe pagar por lo que nos ha robado a todos.

Una vez más la caminadora se detiene.

—Knux tiene razón —le apoya Sonic— hallaremos la forma detenerlo.

—¿Y como quieres que hagamos eso, genio? —interrumpe Shadow y Sonic rie rascándose la nariz.

—Solo hay que ser más astutos.















Acostada sobre su cama Kelly descansaba, observaba el techo siendo está su única actividad desde hace meses, su cabello suelto sobre la tela y sus pies colgando de la cama, su mente reviviendo los eventos vividos con anterioridad. Una pequeña luz azulada se paseaba por sus dedos iluminando de forma tenue la habitación, siendo esto lo poco que su cuerpo había logrado recuperar de sus habilidades, recordó cuando despertó sola en esa cabaña y como busco al azabache por todo el bosque sin éxito alguno, una pequeña risa nasal se escapa sin su permiso y niega sonriendo con amargura.

—Solo tomaste lo que querías ¿Verdad?

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